Puedes sentirte solo y estar en medio de un millón de personas, puedes gritar y que nadie te oiga, o preguntar y que nadie te conteste. Querer y no tener, luchar y no conseguir, pelear y no ganar, dar y no recibir.
Dependemos de la mente, y, tal vez, del corazón...
Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos , pero también es cierto que no sabemos lo que hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
aqué de mi boca el anzuelo, y hablé con las colillas que dejaste en cada cenicero, pero no sabian nada de eso, sabian un poquito nada más a restos de tus besos, al humo de tu cuerpo, a la imperfección de la añoranza que nos otorga el recuerdo.
Hoy saldré a buscarte entre calles, parques o bares y la verdad es que me es indiferente lo que la gente piense de mi sin conocerme, siempre fué así, nadie puedo deternerme.
Hoy mi colchón es un puzzle por completar, siento el aroma de un cuerpo que ya no está.
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