domingo, 14 de agosto de 2011


Puedes sentirte solo y estar en medio de un millón de personas, puedes gritar y que nadie te oiga, o preguntar y que nadie te conteste. Querer y no tener, luchar y no conseguir, pelear y no ganar, dar y no recibir.
Pero... ¿Sabes qué? Habrá otros momentos en que estés solo pero te sientas rodeado de mil personas que te quieren. Sin decir nada, alguien sabrá que las cosas no van bien. Sin preguntar te dirán lo que necesites oir, conseguirás cosas sin luchar, sobre todo aquellas que no quieras pero ganarás batallas sin dejarte la piel en el camino. Recibirás sin tener que dar nada a cambio. Y después de todo esto, alguien te enseñará que el único truco que sirve es seguir y sonreir pase lo que pase.
Me dijeron una vez que existimos mientras alguien piensa en nosotros, mientras alguien nos imagina. Pero si nos olvidan, nos vamos.
Dependemos de la mente, y, tal vez, del corazón...

Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos , pero también es cierto que no sabemos lo que hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
aqué de mi boca el anzuelo, y hablé con las colillas que dejaste en cada cenicero, pero no sabian nada de eso, sabian un poquito nada más a restos de tus besos, al humo de tu cuerpo, a la imperfección de la añoranza que nos otorga el recuerdo.
Hoy saldré a buscarte entre calles, parques o bares y la verdad es que me es indiferente lo que la gente piense de mi sin conocerme, siempre fué así, nadie puedo deternerme.
Hoy mi colchón es un puzzle por completar, siento el aroma de un cuerpo que ya no está.


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