Dicen que los trenes, nunca pasan dos veces, que cuando se cierra una puerta otra ventana se abrirá. Que los cuentos, cuenos son, que si las miradas matasen, habría lista de espera en el cementerio. Que cada siete segundos una pareja de todo el mundo fracasa, que las miradas se valoran más que las palabras. Que los supuestos regresos, nunca salen como uno quiere y que la frase -si te vas no vuelvas- me persigue. Que escucho esa canción y me obliga cada vez a recordarte, que me hundo sí, me hundo con tus palabras. Este valiente corazón se está pegando una sobredosis de cobardía, y que menos, que darle la razón. Odio las despedidas montadas en un adiós, las miradas que desprecian, y sobre todo, me odio a mí misma por estar así, sobre una cuerda floja hecha de pita a punto de caer, pero bueno, me dicen que no llore, que no merece la pena, y empiezo a darles la razón. Que si me hundo, soy yo la que sufre, y hoy me he cansado de eso, me he cansado.
Sé feliz.
Tantas personas en el mundo.Gente que molesta, hace ruido, te defraudan, prometen sin prometer.Hay gente que lucha, gente que miente, que escapa, que renuncia, que crea, que se van de casa. Hay seis billones de personas en el mundo haciendo seis billones de cosas diferentes y de repente conoces a una. A una persona entre esas seis billones de personas que te cambia el mundo. Y generalmente no lo buscabas, generalmente es esa ultima persona que te esperas. Es aquella persona que no aguantas, o que si, que sonríes sin darte cuenta cuando piensas en ella, es aquella persona que poco a poco se convierte en algo más. Y la verdad, quien habría dicho que entre seis billones de personas estaba aquella sonrisa
Y sí, llego el día en el que me di cuenta de que la vida está para reírte de ella, y no con ella; que si te caes, solo tienes que levantarte; que no te importe el pasado pero que siempre lo tengas en cuenta, que la vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, salir un sábado y estar sin pasta un domingo, gritarle a las personas que quieres y saber pedir perdón, tener las cosas claras y decidirte en el último momento, jugar con fuego y quemarte; hacer estupideces sin parar pero que no te importe lo que piensen los demás, ponerte guapa para el amor de tu vida y después pasar de él, abrazarte a quien te abrace y a quien no quiero no te abrazas y punto;porque sentir dolor es
inevitable, pero sufrir es opcional
No hay comentarios:
Publicar un comentario