martes, 9 de agosto de 2011
Me enseñas cosas tan pequeñas, y me das tan grandes, me ayudas con todo, y me haces entrar en razón, diferencias lo bueno de lo malo, donde termina la tontería y donde empieza la locura, cuando ya es bastante, y cuando es muy poco, me calmas con oír de tus labios un te quiero, controlas mis estados de ánimo, y pides perdón por cosas que duelen , porque sabes cuando duelen o cuando solo molestan. Me estás dando tantísimas cosas que si me llegan a faltar me faltaría la tontería, las sonrisas, los apretones de manos, los pppppp, los 5:05 donde siempre, o dejarte en la parada del autobús, que aunque sea una despedida.. no está del todo mal.
Ahora tú, si tú, mírate las manos, ¿te das cuenta? ahí llevas mi felicidad, como todo lo que haces o dices. Cuidalo, y no te preocupes que siempre va ha estar ahí.
Infinito, que te quiero digo.
Todo estaba bien con él.. Los dos se quieren o, al menos, eso piensan..
Llega un día en el que ella conoce a un nuevo chico. No le conoce de nada, pero le gusta su sonrisa, sus ojos, su carácter.. Poco a poco llegan las confianzas, los abrazos, los besos… Ella se enamora perdidamente de ese chico nuevo
Ella se lo cuenta a él. Parece molesto.
Ella ya no siente nada por él, y él descubre que ama a otras dos personas, pero aun asi, sigue diciendo que le quiere a ella.
Día 4 de agosto por la tarde:Ella se entera de que él quiere a otras dos chicas, que la estaba utilizando, que la estaba haciendo sentir culpable de lo que había echo con el chico nuevo, que esos “te quiero ver ya” y esos “quiero liarme contigo” eran solo una pieza más de aquel puzzle.
Llega la noche. Él se conecta y lee el privado que ella le mandó.
Él dice que lo puede explicar y pide perdon, pero ella se siente utilizada como un muñequito. Él pide mil veces perdon, pero ella le dice que no le valen; que se a equivocado de juguete, que ni es una puta, ni funciona con pilas, ni es un adorno de esos que se ponen en el salon junto a la tele. Él vuelve a pedir perdon, admite que la a liado gorda. Ella le pregunta que si ahora le toca al peluche perdonar, y le dice que eso solo pasa en las películas, que no va a hacerla sentir culpable de algo que tiene la culpa él. Él le explica todo. Ella le dice que haber cuando se entera de que las mentiras, con ella, tienen las alas cortas. Él le dice que le perdone y se desconecta; ella le responde que ni en sus sueños.
Día 5 de agosto: La gente pregunta por esos estados e intentan que ella le perdone, pero dice nunca nunca lo conseguiran.
Vuelta a la rutina: él se conecta, pide perdon y ella, aun sabiendo que le iba a perdonar esa misma noche, le repite lo de la noche anterior. Quiere que aprenda la leccion y que no utilize más a nadie. Quiere que por una vez se sienta mal. Lo consigue.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario