sábado, 20 de agosto de 2011

Comer... ~ ♥

 Se sienta en el borde de la cama y fija la mirada en un punto. Siente como su estomago ruge casi suplicandole que coma algo. COMER. !COMER!. ¿COMER?. Por lo menos han pasado dos semanas desde la última vez que probó bocado, o al menos sin vomitarlo después.
Se pone de pie y siente como la habitación da vueltas. Se frota los ojos y respira hondo.
Arrastra su cuerpo huesudo hasta el baño y comienza la rutina que sigue desde hace unos meses. Se quita la ropa. Sube a la bascula. 300 gramos menos que ayer.. No es suficiente.
Mira sus dedos amarillos y se los mete en la garganta como castigo. Llegan las arcadas pero no sale nada. ¿Que puede salir si solo hay miedo dentro de ella?. Se mira en el espejo y llora un poco, no demasiado, ya ni para eso tiene fuerzas. Vuelve a pesarse. Lo mismo. Se golpea en el estomago y se castiga una vez más. Apunta lo que la báscula marcaba en su libreta. Matarse a hambre da sus frutos, 8 kilos menos en dos semanas.. Quiere más.
Se desparrama en el sofá y piensa en lo perfecta que va a llegar a ser. Le duele la cabeza, se marea, le flojean las rodillas, tiene las uñas rotas, no le viene la regla, su pelo esta lacio, tiene ojeras, esta pálida, los dientes se han vuelto demasiado amarillos, tiene frió todo el tiempo, la soledad es su mayor compañera, llora a diario.. ¿Eso es perfección? Se mira de nuevo en el espejo y piensa que si.

 Se sienta en el borde de la cama y fija la mirada en un punto. Siente como su estomago ruge casi suplicandole que coma algo. COMER. !COMER!. ¿COMER?. Por lo menos han pasado dos semanas desde la última vez que probó bocado, o al menos sin vomitarlo después.
Se pone de pie y siente como la habitación da vueltas. Se frota los ojos y respira hondo.
Arrastra su cuerpo huesudo hasta el baño y comienza la rutina que sigue desde hace unos meses. Se quita la ropa. Sube a la bascula. 300 gramos menos que ayer.. No es suficiente.
Mira sus dedos amarillos y se los mete en la garganta como castigo. Llegan las arcadas pero no sale nada. ¿Que puede salir si solo hay miedo dentro de ella?. Se mira en el espejo y llora un poco, no demasiado, ya ni para eso tiene fuerzas. Vuelve a pesarse. Lo mismo. Se golpea en el estomago y se castiga una vez más. Apunta lo que la báscula marcaba en su libreta. Matarse a hambre da sus frutos, 8 kilos menos en dos semanas.. Quiere más.
Se desparrama en el sofá y piensa en lo perfecta que va a llegar a ser. Le duele la cabeza, se marea, le flojean las rodillas, tiene las uñas rotas, no le viene la regla, su pelo esta lacio, tiene ojeras, esta pálida, los dientes se han vuelto demasiado amarillos, tiene frió todo el tiempo, la soledad es su mayor compañera, llora a diario.. ¿Eso es perfección? Se mira de nuevo en el espejo y piensa que si.

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